Según
BusinessWeekOnline, los anunciantes empiezan a considerar los
anuncios de vídeo en internet como un laboratorio para
probar nuevas formas de llegar a los consumidores.
Se trata de
una buena oportunidad para ir más allá del spot
de 30 segundos que los telespectadores con frecuencia evitan.
La inversión de los anunciantes estadounidenses en vídeo
en internet será de 198 millones de dólares en 2005.
Esta cantidad sólo financiaría un día y medio
de los anuncios que se contratan en televisión, un negocio
que mueve 48.000 millones de dólares.
En la actualidad,
una de las prácticas más comunes es considerar el
vídeo en internet como una extensión de la publicidad
en TV. Según parece el proceso es el siguiente, primero
la TV da el mensaje y después la red persigue a los consumidores
en sus nichos, midiendo su comportamiento y si es posible atrayéndoles
a la página web específica del producto.
BusinessWeekOnline
establece tres ventajas de los anuncios en vídeo en internet
sobre la publicidad en TV; la primera es que si el usuario lo
ve será porque está interesado. La segunda se basa
en que los anuncios en internet prometen entretenimiento y la
tercera es que son mucho más baratos de producir y que
pueden tener una amplificación espectacular y gratuita.