El email marketing se consolida en EEUU mientras que el spam se reduce.
LAL / Agencias
Un 25 por ciento de los consumidores estadounidenses encuestados declaró haber perdido o incluso no haber recibido un email de una fuente de confianza que se suponía que debían de haber recibido, lo que no deja de ser un problema si el contenido del mismo era importante para ambos, emisor y receptor.

Un 57 por ciento de los consumidores estadounidenses está de acuerdo en que durante el año pasado descendió la cantidad de spam que recibieron, según una encuesta de la empresa de email marketing Bigfoot Interactive. De hecho, el 57 por ciento afirmó que los emails que reciben de empresas con las que hacen negocios están mejor adaptados que los mismos mensajes de estas empresas, hace un año.

En cuanto al phising, el fraude por email, un 34 por ciento de los encuestados admite haber recibido un email fraudulento o de phising enmascarado como un mensaje legítimo que les pedía verificar información personal.

De todos ellos, sólo un 32 por ciento de los consumidores se siente capaz de identificar o detectar un email fraudulento, diseñado para parecerse a uno legítimo, procedente de empresas, instituciones financieras y agencias gubernamentales.

La utilización de software anti-spam se va consolidando, así como filtros spyware o malware para evitar intrusiones en nuestros PCs. De cualquier forma, los positivos falsos persisten, ya que un 25 por ciento declaró haber perdido o no haber recibido un email de una fuente de confianza que se suponía tenían que haber recibido. Y un 32 por ciento afirmó que un email de una fuente fiable llegó a la carpeta de correo no deseado, cuestión que puede ocurrir también por torpeza del propio usuario al configurar sus propios filtros anti-spam.

La encuesta revela la preocupación por la seguridad, ya que nueve de cada diez consumidores expresó su interés por las funciones de verificación de su proveedor de servicios de email o Internet.