Las grandes
marcas estadounidenses cada vez apuestan más por las agencias
de publicidad pequeñas, según informa el "The
New York Times". Así, Masterfoods, Anheuser-Bush,
Coca-Cola y Unilever cada vez prescinden más a menudo de
las grandes agencias y confían sus presupuestos de publicidad
a empresas pequeñas, ágiles e independientes.
Las armas
con las que las agencias creativas pequeñas convencen a
los gigantes de las marcas son, sobre todo, las ideas no convencionales
y una atención óptima. Un ejemplo de esto es la
agencia de origen australiano "Nitro", cuyo director
afirma: "No tenemos ni 50 clientes. Por eso, éstos
tienen contacto directo con nuestros más altos profesionales
experimentados y no les retrasan los lentos directivos medios".
El trato directo
con el profesional es otro factor determinante ya que las convierte
en exclusivas y esta exclusividad es lo que realmente se valora.
En pocas palabras, los creativos pasan más tiempo en las
oficinas de los clientes que en las de su propia empresa .