El Marketing de Recomendación: La vieja tendencia que se generaliza en la Red.
LAL / Agencias
Ante el bombardeo publicitario que vivimos, muchas empresas deberían plantearse una decisión revolucionaria como es la de contratar un Prescriptor o Recomendador que a través del Boca-Oreja llega a una masa ingente pero mucho más receptiva que con los métodos tradicionales, estamos hablando de una técnica marginada pero que se demuestra más eficaz que la mayoría de las estrategias promocionales.

Ante el bombardeo publicitario que vivimos, muchas empresas deberían plantearse una decisión revolucionaria como es la de contratar un Prescriptor o Recomendador que a través del Boca-Oreja llega a una masa ingente pero mucho más receptiva que con los métodos tradicionales, estamos hablando de una técnica marginada pero que se demuestra más eficaz que la mayoría de las estrategias promocionales.

El ejemplo que vamos a incluir es muy sencillo de comprender. Imaginemos que encontramos una emisora de radio que continuamente selecciona la mejor música y no pone ningún anuncio, ninguna sintonía, ni siquiera comentarios. De momento, esto nos extrañaría. Pues bien, si diez de mis amigos comentasen este descubrimiento a otros 10 también cercanos, ya serían 100 los que conocerían esta desconocida emisora.

Y si este proceso se repitiese sólo cinco veces más, nada menos que diez millones de individuos disfrutarían de una música deliciosa, gracias a la mejor herramienta de marketing de todos los tiempos, el “Boca-Oreja” o lo que es lo mismo la simple recomendación a través de un mensaje puramente prescriptivo.

En tan sólo una jornada (un día), todos estamos expuestos a recibir el bombardeo de entre doscientos y mil mensajes publicitarios, desde banners en Internet, promociones en su email, mensajes en el móvil, anuncios en prensa, televisión y radio, carteles en paradas de autobús, vallas en el metro y en la carretera, luminosos en edificios, folletos en su buzón, llamadas de telemarketing e incluso podría tropezarse con un ejecutivo de ventas o abrirle la puerta a un vendedor de enciclopedias, entre otros múltiples casos. Pero una cosa es segura ni a nada ni a nadie le hará tanto caso como a un amigo que le recomiende una emisora de radio, un hotel o una película.

Pero ¿cuál es la puerta de entrada? porque, lógicamente, si el amigo desconoce la noticia o el medio en el que nos movemos por mucho que hablemos poco podremos hacer por promocionar nuestros productos y nuestra empresa, máxime si tenemos en cuenta que muchos de nuestros clientes ni utilizan Internet ni el correo electrónico. Pues bien, en este caso todavía estamos a tiempo de invertir en un nuevo perfil profesional que puede multiplicar sus ingresos y su cartera de clientes, el Director de Marketing “Boca-Oreja” o también llamado Prescriptor en la jerga de las nuevas tecnologías puesto que su misión simplemente es la de RECOMENDAR los productos de la empresa, así de fácil. Quizás no produzca resultados inmediatos pero a la larga su misión de avanzadilla proporcionará pingües beneficios por el impacto comentado del Boca-Oreja.

En breve sabremos si se produce una aceleración del ciclo de venta, ya que el éxito de su producto o servicio estará más relacionado con la velocidad de decisión de compra, que con factores como el posicionamiento, la imagen o la propia satisfacción del cliente. Y la razón es que enfocar la estrategia de marketing a esta aceleración del ciclo de venta le forzará a reorganizar el resto de los factores en una combinación más potente y eficaz. En definitiva, el marketing Boca-Oreja es una herramienta que puede reducir los gastos de su empresa, incrementar exponencialmente sus ingresos y facilitar la decisión de compra a los clientes.

De hecho, con sólo abrir la bandeja del Outlook comprobaremos que son muy pocas –pero muy buenas- las empresas con la habilidad de colocar sus productos o servicios en esta categoría, a través de inteligentes estrategias de marketing apoyadas en sus páginas web.

Si en el plazo de unos días, usted o sus cercanas amistades han sintonizado la emisora comentada por aquél amigo en la radio de su coche, por ejemplo, considérelo una prueba de la arrolladora eficacia del “Boca-Oreja” y de la simple recomendación; un tipo de marketing que podría disparar las ventas de sus productos o servicios y que no deja de estar olvidado.